Una vez recibidos los cuestionarios en nuestro departamento técnico, comienza la fase denominada depuración.
Nuestra misión es asegurarnos de la conducta del entrevistador y el entrevistado, comprobando que ambas han sido correctas.
Observaremos que los cuestionarios no contienen información en exceso o defecto (lo cual daría errores en las estimaciones).